Juzgados de Orihuela. El pleito que duró 183 años. Una tentación, una condena injusta, las biblias inglesas y la paz del alma

Nos acercamos a la ciudad de Orihuela para conocer una buena parte de la historia del Levante español y encontrar alguna de sus historias jurídicas. El palacio de justicia de esta histórica ciudad se encuentra ubicado en la plaza de Santa Lucia s/n, en el centro histórico de Orihuela, considerado Conjunto Histórico Artístico. La situación de estos juzgados nos permitirá recorrer Orihuela.

Si utilizamos el tren o el autobús para llegar a la ciudad de Orihuela, esto nos permitirá realizar una pequeña ruta por la ciudad casi en línea recta: pasando por los Andenes, el parque llamado glorieta Gabriel Miró y llegar hasta el puente nuevo que cruza el río Segura donde poder ver la típica vista de la ciudad: río, azud, catedral, palacio episcopal, el monte San Miguel, seminario y castillo.

Estación Intermodal de Orihuela. Estatua de Miguel Hernández

A partir de este punto encontraremos el Casino de Orihuela edificio de 1887, a continuación el hotel Boutique Palacio Tudemir y los juzgados, todos ellos a un paso junto a varios palacios como el del Barón de la Linde, de Portillo, de Pinohermoso (hoy Biblioteca Pública Nacional Fernando de Loazes) y palacio del Marqués de Rafal, palacios del siglo XVIII.

Vista de Orihuela
Pano de Orihuela

Si por el contrario, optamos por usar nuestro propio vehículo tendremos que intentar encontrar sitio en el centro abonando zona azul o en el parking del puente nuevo.  Nuestro consejo: aparcar a la entrada de Orihuela en la zona llamada los huertos desde donde podrás llegar al centro histórico andando en poco menos de 10 minutos pasando por uno de los más significativos monumentos de Orihuela, el Colegio Santo Domingo.

El Colegio Santo Domingo, antigua Universidad y casa natal de Miguel Hernández

Al Colegio Santo Domingo se le conoce como el Escorial del Levante. Es el Bien de Interés Cultural (BIC) más grande de la Comunidad Valenciana. Es un edificio de estilo renacentista con trazas barrocas. Fue fundado por el jurista y arzobispo Fernando de Loazes, siendo antigua Universidad desde 1569 hasta 1824, estando a la altura de universidades de aquella época como Alcalá de Henares, Lérida o Valencia. De ella, salieron graduados juristas de las audiencias y consejeros, e ilustrados como el conde de Floridablanca (1728-1808),  los historiadores Joaquín Lorenzo y Jaime Villanueva, el jurista Juan Sempere y Guarinos (1754 – 1830) o  Francisco Bouligny (1736-1800) militar que llegó a ser gobernador de Luisiana y participó en batallas decisivas contra los ingleses que propiciaran la independencia americana. También han pasado por las aulas del hoy colegio, escritores como Gabriel Miró, el poeta Miguel Hernández o Ramón Sijé.

En su interior podremos ver 2 claustros, uno de estilo barroco y otro renacentista junto a una iglesia barroca profusamente decorada. En la actualidad todo el conjunto continúa teniendo función educativa como colegio diocesano concertado, y ello, pese al enorme potencial que tendría la recuperación universitaria de este edificio tal y como se realizó en Alcalá de Henares hacia 1975.

Puerta de la Universidad. Colegio Santo Domingo
Colegio Santo Domingo. Puerta de la Universidad

Muy cerca de este grandioso edificio tendrás ocasión de ver la casa del poeta Miguel Hernández donde vivió con su familia (la pequeña casa natal también está muy cerca en la calle San Juan nº 70); esta casa se conserva como la típica casa labriega de principios de siglo XX, recreando sus espacios con mobiliario y fotografías de la época de juventud de Miguel. La vivienda tiene un pequeño huerto con cobertizo junto a la montaña que servía para recoger el ganado que la familia poseía; en ese patio está la famosa higuera donde el poeta escribía sus versos.

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.
(Fragmento Poema -El Herido- Miguel Hernández El hombre acecha 1937-1939)

El Palacio de Justicia de Orihuela

Continuando por la calle del Colegio o por la de Arriba llegaremos al Palacio de Justicia de Orihuela en la plaza Santa Lucia, y, a unos escasos 100 metros de estos, la oficina de turismo y el Museo de la Semana Santa donde se muestran algunos de los pasos que salen a la calle durante las procesiones de interés turístico internacional.

El edificio de los juzgados fue inaugurado en el año 2005 pero, desde un principio, deficiente en cuanto a espacio, de tal forma que dos juzgados se encuentran en un local colindante. Actualmente, en Orihuela se ubican tres juzgados de Instrucción, seis de Primera Instancia, uno de Violencia sobre la Mujer, dos juzgados de lo Penal y Registro Civil. Estos juzgados son territorialmente competentes para conocer los asuntos de casi toda la comarca denominada Vega Baja del Segura: Albatera, Algorfa,  Almoradí, Benejúzar,  Benferri, Bigastro, Callosa del Segura, Catral, Cox, Daya Nueva, Daya Vieja, Dolores, Formetera, Granja de Rocamora, Jacarilla, Orihuela, Rafal, Redován, San Fulgencio, San Isidro y Pilar de la Horadada.

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Un extraño cumplimento – incumplimiento de la protección de datos en los juzgados. Expedientes penales a la vista por los pasillos junto a la papelera para destrucción de documentos.

El Juzgado Privativo de Aguas de Orihuela

A la espalda del edificio de los juzgados de Orihuela, en la calle Ruiz Capdepón 3, se encuentra la sede de un juzgado muy especial: el Juzgado Privativo de Aguas de Orihuela, tribunal tradicional y consuetudinario de gobierno y administración de las aguas con más de 1000 años de historia, muy similar al Tribunal de Aguas de Valencia o el Consejo de Hombre Buenos de Murcia. Debido a su importancia, hemos dedicado una entrada integra a este juzgado consuetudinario: Juzgado Privativo de Aguas de Orihuela. Una joya jurídica.

Por cierto, la calle donde está la sede de este juzgado está  dedicada a Dº Trinitario Ruiz Capdepón, (1836-1911) abogado oriolano que fue ministro de Gobernación y ministro de Gracia y Justicia durante el gobierno liberal de Sagasta (1885-1890) siendo regente María Cristina. Capdepón también fue coetáneo de otro ilustre oriolano: el pintor  Joaquín Agrasot del que en 2019 se cumple el centenario de su muerte (1836-1919).  Desgraciadamente, al contrario que de Capdepón y Agrasot, no hemos encontrado en la ciudad de Orihuela referencia alguna al jurista nacido en ella hacia 1716: Pablo de Mora y Jaraba que llegó a ser consejero real de Castilla, uno de los primeros precursores de la codificación española y representante de la corriente política-económica denominada arbitrismo.

Tal y como podremos ver en los planos turísticos, casi todo el centro histórico es relativamente pequeño aunque fragmentado y alargado conforme a la trama que el río Segura y el monte San Miguel ordenan y, si solo queremos dar un paseo, podemos tener visto todo en un día.

Plano turístico de la ciudad de Orihuela

 En Orihuela, como antigua ciudad que es, no han faltado pleitos en sus calles. Orihuela fue ciudad de frontera: castellana en un principio y de la Corona de Aragón desde 1304, del Reino de Valencia, frontera con Castilla, con Murcia y cuna de almogávares y alfaqueques.

La Catedral de Orihuela

Podrás ver la vinculación de la ciudad a la Corona de Aragón en los escudos de su Catedral de estilo gótico iniciada en el siglo XIII sobre una antigua mezquita y posiblemente una de las más pequeñas de España; La catedral consta de tres puertas: de las Cadenas, la más antigua junto a la torre con arcos polibulados, quien traspasaba las cadenas podía pedir la protección y asilo de la jurisdicción eclesiástica;  de Loreto que da acceso a la capilla del mismo nombre en la calle Mayor, resulta una muestra escultórica única representativa de músicos e instrumentos del medievo y, por último, la puerta de la Anunciación de estilo renacentista. Con una altura de 28 metros la torre tuvo funciones de prisión eclesiástica.

En su interior los arcos y bóvedas de crucería iluminadas por vidrieras crean un recogido espacio catedralicio donde se dispone el altar mayor delimitado por una reja de imágenes simbólicas, destacando las imágenes de la Anunciación, Adán y Eva y la crucifixión de Jesucristo. La iconografía de la Corona de Aragón aparece en todo el interior. El órgano y coro son del siglo XVIII. En el coro se representan pasajes de los Evangelios y está enmarcado con una reja donde luce el escudo de armas del emperador Carlos V.

El claustro de la catedral de estilo renacentista fue instalado en su actual ubicación sobre su antiguo fosar tras ser trasladado a este lugar en los años 70 desde el antiguo convento de la Merced.

El derecho de asilo medieval
El derecho de asilo medieval. Puerta de las cadenas. 1892. Amérigo y Aparici, Francisco Javier

El pleito que duró 183 años

Para pleito largo, el que ocurrió en Orihuela durante varios siglos:  el pleito de la creación del Obispado de Orihuela (1383-1565). La ciudad de Orihuela en 1565 consiguió mediante pleito separarse de la diócesis de Cartagena. Desde 1304 las tierras de Orihuela pasaron a la soberanía de la Corona de Aragón, pero siguieron dependiendo eclesiásticamente del obispado de Cartagena con sede en Murcia, esta diferencia entre los límites políticos y eclesiásticos fue origen de constantes enfrentamientos entre Orihuela y Murcia. Tenemos que imaginar lo que debía suponer a los vecinos de Orihuela salir y pasar la frontera de un reino hacia otro en aquellas épocas con antiguas guerras no olvidadas, con diferentes reyes, leyes, fueros, costumbres y lenguas distintas para acudir a la sede del obispado en Murcia y ello, incluso, unificada la Corona.

En 1442 el papa Eugenio IV durante el concilio de Basilea decidió crear el obispado de Orihuela separándolo de Cartagena, la reacción del lado castellano no se hizo esperar y consiguieron la anulación. Los siguientes años supusieron acercamientos de posturas entre el Obispado de Cartagena y la iglesia oriolana que pretendía ser obispado y obtuvo alguna ventaja para sus miembros. Tras la muerte de Isabel la Católica, el rey Fernando consideró oportuno apoyar a la iglesia aragonesa de Orihuela para evitar los continuos problemas entre los ciudadanos de Murcia y Orihuela, de tal forma que solicitó al papa Julio II la creación del obispado de Orihuela que otorgó en 1510 pero, tras las reclamaciones murcianas y una larga investigación, otra vez fue anulada dicha creación en 1518 siendo apelada la decisión.

La disputa ante la negativa oriolana de respetar la jurisdicción eclesiástica murciana, en su máximo apogeo, acabó arrasando la ciudad de Orihuela a manos del marqués de los Vélez durante las revueltas de las Germanías  hacia 1521. Martín de Viciana nos relata en 1566: «Los de Murcia saquearon la ciudad, llevándose con más de DC carros a Murcia el oro, plata, ropas, trigo, cevada, cáñamo, lino, que de todo havía en mucha abundancia en Orihuela. Y a la postre, atrincaron las puertas de las casas, y ventanas y las rexas y clavos de las paredes». Asimismo, las tropas del marqués de los Vélez robaron la artillería, la bandera y el pendón de la ciudad y «También un buen número de banderines que había en las capillas de las diferentes iglesias de la población, y que algunos caballeros solían dejar sobre sus sepulturas para que se tuviese memoria de ellos». (Fco. Cascales  1563-1642).

Los oriolanos interpusieron pleito ante el Consejo de Aragón y por cédula emanada de dicho Consejo, firmada por el rey Carlos I en Valladolid el 23 de enero de 1523, se ordenó al marqués el retorno de la artillería y banderas pero desconocemos si finalmente fue recurrida esa cédula pues como nos cuenta Francisco Cascales  «la dicha artillería la tiene, y posee en su Castillo de Vélez, y las Banderas están colgadas en la Capilla de su entierro en la Iglesia mayor de Murcia». En la actualidad la citada artillería o, al menos una pieza, está en el museo del Ejército en Toledo.

En cualquier caso, los oriolanos persistieron y durante el reinado de Felipe II, gracias a Diego Ferrández de Mesa en la Corte y las hábiles gestiones de Fernando de Loaces  en las Cortes de Aragón, con el apoyo valenciano, y de la mano del papa Pío IV, en 1565 se produjo la definitiva creación del Obispado de Orihuela, nombrando a su primer obispo Gregorio Antonio Gallo de Andrade.

Curiosamente, en la actualidad desde 1959 el Obispado se denomina Orihuela-Alicante y el obispo no reside en Orihuela sino en Alicante, ciudad que no tiene catedral sino concatedral. Además, cuando es nombrado un nuevo Obispo de la diócesis de Orihuela-Alicante debe ser recibido en la ciudad de Orihuela entrando a lomos de una mula blanca en simbología con la llegada de Jesús a Jerusalén tradición que se remonta a los inicios de la diócesis y que también sucede en la ciudad de Sigüenza.

Aquí podéis leer más  sobre la  historia del Obispado de Orihuela  o sobre la enemistad capital entre las poblaciones de Orihuela y Murcia dentro del marco del pleito del obispado (pdf).  La ciudad de Orihuela y el Pleito del Obispado en la Edad Moderna. (pdf) de Antonio Carrasco Rodríguez

Enfrente de la Catedral de Orihuela encontraremos el Palacio de Episcopal, del siglo XVIII, edificio de estilo barroco, teniendo el honor de ser el mayor palacio de la ciudad. Destaca su portada principal con su gran escudo, su elegante claustro barroco y la escalera con cúpula octogonal.

Hoy el palacio está convertido, tras un largo periodo de abandono, en Museo Diocesano de Arte Sacro , exposición permanente que resumen la historia eclesiástica de la ciudad junto al arte y donde se encuentra, entre otras obras,  el magnífico cuadro de Diego Velázquez La tentación de Santo Tomás de Aquino.

El Velázquez de Orihuela. La Tentación de Santo Tomás de Aquino.

El Velázquez consecuencia de un pleito

El lienzo de Velázquez, llegó a Orihuela en 1633 con motivo de un pleito entre el cabildo de la catedral oriolana y los dominicos del colegio universidad de Santo Domingo ante la exención del pago de una contribución al  Rey Felipe IV que unos alegaban debían  pagar y los otros que no debían abonar. Tras dos sentencias, una en revista, favorables a los dominicos, con la inestimable ayuda del confesor real Fray Tomás Sotomayor, también dominico, la exención continúo aplicándose a los predicadores de Orihuela. En agradecimiento a Dº Fray Tomás,  los dominicos oriolanos lo agasajaron nombrándolo protector del Colegio y enviándole periódicamente dulces, pasteles y demás delicias conventuales, lo que nos lleva a que Dº Fray Tomás, en devolución de tales atenciones,  fuera quien convenció al pintor de la corte de Felipe IV, Velázquez, para que hiciera un lienzo dedicado a los dominicos oriolanos con un motivo religioso  que no podía ser otro que el de la vida de otro santo dominico, Santo Tomás de Aquino. Tal lienzo estuvo durante siglos en el salón de grados de la Universidad Colegio Santo Domingo, inspirando a los estudiantes con la escena de la tentación que evitó Santo Tomás donde aparece reconfortado por unos ángeles y, al fondo, una prostituta que sale huyendo.

… Seguimos paseando por una calle Mayor que antaño lo fue y ahora recoge telarañas en los edificios con forma de redes de protección. En la actualidad, el centro histórico de Orihuela tiene un cierto aire de tranquilidad que trae el abandono de las viviendas y negocios,  en esa calle Mayor, antes corazón comercial de la ciudad, fue donde el poeta Miguel Hernández al ser visto en septiembre de 1939 fue delatado y detenido de nuevo a su vuelta de la cárcel de Huelva, siendo preso en los sótanos del seminario.

La condena de Miguel Hernández 

La instrucción del Procedimiento sumarísimo de urgencia n.º 21.001 contra Miguel Hernández fue llevada por el Tribunal Militar de Prensa por «su condición de periodista» que «vivió la guerra como agitador propagandista  y se le supone de ideas comunistas» como pruebas en contra sus obras Teatro en la guerra y el poema Vientos del Pueblo me llevan. El 18 de enero de 1940 se celebra la vista de un breve juicio oral ante el Consejo de Guerra Permanente que lo condena a muerte y  6 meses más tarde conmutada la pena a 30 años de prisión, si bien, falleció en la cárcel de Alicante el 28 de marzo de 1942. Los familiares de Miguel Hernández llevan años con un proceso para conseguir la declaración de la nulidad de la sentencia condenatoria del poeta: Mediante  Auto  la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo de 21 de febrero de 2011  denegó la  admisión del recurso de revisión contra la sentencia del Consejo de Guerra Permanente nº 5 de Madrid, de 18 de febrero de 1940 contra Miguel Hernández. El TS aunque considera que la sentencia contra Miguel es RADICALMENTE INJUSTA y pese haber sido declarada ILEGÍTIMA, entiende que  la Ley de Memoria Histórica no prevé una declaración individualizada de nulidad de las resoluciones a las que se refiere. Dicho auto fue llevado al Tribunal Constitucional mediante el recurso de amparo pero también fue rechazado. No es un tema baladí por las consecuencias jurídicas que supondría la nulidad individualizada de las sentencias franquistas quizás nos llevaría a demandas contra la Administración aquí podéis leer algunas opiniones sobre las consecuencias anulación sentencias y un resumen de otros procesos peticionando la nulidad de tales sentencias. Sentencia contra Miguel Hernández 18/01/1940

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos
los leones la levantan
y al mismo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España …. (continúa)

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  • Calle Mayor Orihuela
  • Calle Mayor Orihuela

…Continuando nuestro paseo, dejando atrás catedral y palacio episcopal, al salir de la calle Mayor encontramos el puente viejo y la subida al seminario diocesano, edificio que preside las vistas de la ciudad, de estilo barroco, siglo XVIII, en lo alto de un llano en el monte San Miguel.  

Subida al Seminario de Orihuela

Más arriba, por un sendero, podremos llegar a las ruinas del castillo de Orihuela.

Es en este monte donde, posiblemente, se desarrollaron los hechos que dieron lugar a la firma del llamado Pacto de Tudmir o Teodomiro, rey visigodo, que acordó la capitulación de su reino a cambio de evitar la guerra con los árabes en abril del año 713 y así proteger propiedades, cultura y religión a cambio del pago un tributo y sometimiento a la soberanía islámica.  La Cora de Tudmir comprendía siete ciudades del sudeste de España: Uryula [Orihuela], Baltana, Laqant [Alicante], Mula, Villena, Lurqa [Lorca] y Ello. Es decir, una región similar  a la suma de la  provincia de Murcia y Alicante siendo su capital Orihuela, para conocer más sobre este pacto y cómo lo consiguió Teodomiro puedes leer nuestra entrada El Pacto de Teodomiro. Año 713 d.C. El arte de la Guerra.

Iglesia de las Santas Justa y Rufina 

Torre de Santa Justa y Rufina Orihuela
Torre de Santa Justa y Rufina Orihuela

… en nuestra ruta, más adelante, al fondo, divisamos la torre de Santa Justa y Rufina con sus gárgolas, iglesia de estilo gótico y portadas renacentista y barroca inacabada, con uno de los relojes más antiguos de España, instalado por orden del Consell municipal hacia 1439. Esta iglesia fue construida sobre una de las mezquitas de la ciudad islámica. Las santas sevillanas Justa y Rufina son copatronas la ciudad al coincidir la fecha de su martirio con la Reconquista de Orihuela que sucedió el 17 de julio de 1243, festivo de dichas santas que, según las leyendas, velaron por tal victoria cristiana. Destaca la portada del Evangelio construida hacia 1546 con el escudo de armas de la ciudad y dos hornacinas para las dos santas titulares. La portada principal se encuentra inacabada, data de 1754-1766 y está claramente inspirada en la portada de la catedral de Murcia. En el interior también veremos elementos característicos del gótico valenciano y los escudos de la corona de Aragón.

A su espalda encontramos la Universidad Miguel Hernández sede Casa del Paso y su museo «escondido» de la Muralla donde en el sótano del edificio universitario podremos ver un yacimiento-museo destacando los baños árabes, viviendas islámicas y medievales. En el exterior se encuentra el Ilustre Colegio de Abogados de Orihuela fundado en 1840 y muy cerca el Palacio de los Condes de Granja donde fue proclamado rey de España en 1706 el Archiduque Carlos, durante la Guerra de Sucesión, resultando vencido por el bando Borbón de Felipe V. También veremos el palacio Sorzano de Tejada y el palacete de los Condes de Cheles.

El palacio del Marqués de Arneva, hoy Ayuntamiento, se encuentra junto a la torre de iglesia de Santa Justa y Rufina. Este precioso edificio barroco, donde en su esquina se encuentra un famoso «pavo», fue construido por el primer marqués de Arneva, canónico de la catedral, Dº Victoriano Ordóñez de Villaquiránt, título concedido en 1753 por el Rey Fernando VI, quien mantuvo con sus sobrinos y cuñados varios interesantes pleitos por la herencia.

Es en el Palacio de Arneva donde todos los 17 de julio, el día del pájaro, se expone la Gloriosa Enseña del Oriol, que únicamente se humilla ante Dios y el rey, privilegio similar a la Senyera de la ciudad de Valencia que solo lo hace ante Dios, rememorando la Reconquista de la ciudad. Ese día constituye uno de los actos centrales de las fiestas de moros y cristianos de Orihuela.

Reconquista donde se mezcla la historia y la leyenda de la Armengola, mujer que mediante una astuta estratagema logró la toma del castillo a los moros. La historia de la Reconquista de Orihuela sucede tras la firma del Tratado de Alcaraz entre Alfonso X y los árabes murcianos sometiendo a vasallaje de Castilla al reino árabe de Murcia  y sus ciudades entre las que se hallaba Orihuela, de este modo 1243 el infante Alfonso entró en Murcia y tomó posesión pacíficamente del reino y sus ciudades. Varios años duró la paz y el respeto del Tratado, si bien, en 1263 instigados los árabes con las promesas del reino de Granada se sublevaron contra Castilla y los mudéjares tomaron las ciudades, de ahí que hacia 1265 los cristianos oriolanos resistieron el ataque, surgiendo la leyenda de la Armengola y Alfonso X otorga privilegios a la ciudad. A finales de 1265,  en diciembre, será cuando Jaime I el Conquistador, el suegro de Alfonso X y a petición suya, acude a Orihuela con su ejército para preparar  la definitiva toma de la próxima ciudad árabe de Murcia, cosa que sucedió en el 2 de febrero de 1266, el día de la Candelaria. En 1305 con la firma del Tratado de Elche  se concreta la partición del reino de Murcia poniendo a fin a las disputas existentes entre Castilla y Aragón con respecto a su posesión conforme a la sentencia arbitral de Torrellas, pasando Orihuela a ser ciudad de la Corona Aragonesa, capital de la que sería la Gobernación de Orihuela que comprendía los actuales territorios de la Vega Baja, Elche y Alicante.

Los Juicios de Paz y el caso de las biblias prohibidas 

Muy interesante un estudio de Basilisa López, sobre los Juicios de Paz que se celebraban en el Ayuntamiento de Orihuela hacia 1836,  ya que bajo la presidencia de los alcaldes constitucionales, conforme al Real Decreto para el arreglo provisional de los Ayuntamientos e islas adyacentes  de 24 de julio de 1835, éstos tenían capacidad para enjuiciar determinados asuntos civiles y delitos.

Este Decreto de 1835 es el germen de los actuales Juzgados de Paz, instaurados en la Ley de Enjuiciamiento Civil del año 1855 pero ya con una separación más real entre poderes diferenciado al juez de paz del cargo de Alcalde, con competencias en temas civiles  de cuantía no superior a 600 reales y faltas y primeras diligencias penales.

Durante tal año de 1836 en Orihuela, la coyuntura económica fue bastante desfavorable para los vecinos de la ciudad por la continuada sequía en la huerta y  la enfermedad del cólera,  hubo 130 juicios de paz siendo el mes de agosto donde más juicios se celebraron, los asuntos versaban principalmente sobre deudas económicas de agricultores  y  falta de pago de arrendamientos de tierras y, en menor medida por robo de agua de riegos, lindes y herencias con alguna estafa. Descarga el Real Decreto para el arreglo provisional de los ayuntamientos de la península e islas adyacentes 1835 (pdf)

Será en esta época, aunque ya vigente la Constitución de 1837, hacia mayo 1841 cuando un librero llamado Juan Tejada acude a Orihuela para intentar vender sus biblias. Biblias procedentes de Inglaterra que como nos cuenta el diario El Católico «Nuestra generosa aliada no contenta con introducirnos sus mercaderías, aniquilar nuestras fábricas y  hacer las demás fechorías que todos sabemos porque  todos los días las denuncia la prensa, quiere también  inocularnos sus errores, quiere arrebatarnos nuestra Religión, quiere protestanizarnos. Mil veces hemos clamado contra esas biblias pestilentes por corrompidas y defectuosas que al efecto nos envía». Las biblias inglesas estaban traducidas al castellano «con el texto sagrado corrompido  y eliminados de ellas libros enteros  de la Iglesia Católica como los de Tobías, Judith, Sabiduría», eran impresas  en Londres y otras en Barcelona, circulaban «por todas  partes y se venden a precios módicos».

Pues bien, al tener noticia el gobernador eclesiástico de la ciudad de que un vendedor de estas biblias estaba en Orihuela dio parte oficial al juez de primera instancia y al alcalde primero constitucional de Orihuela; así el juez fue a la  posada en que se hallaba el librero Tejada, y encontró unas cuantas biblias inglesas, que mandó detener y remitir un ejemplar al gobernador por medio de un escribano; Dando el alcalde  disposiciones para que no circularan más de esas biblias por la ciudad. Si bien, el librero Tejada lejos de amedrentarse tuvo la osadía de presentarse en el palacio episcopal y exigir al gobernador que retirase los oficios pasados a las autoridades, amenazándolo y exigiendo la devolución del ejemplar remitido por el juez. Cosa que no pudo conseguir y fue citado a juicio de conciliación ante el alcalde constitucional negándose el gobernador y dando parte al juez del atentado del librero que pudo continuar su camino «difundiendo el veneno de sus biblias, burlándose de las disposiciones del gobierno y de la Iglesia».

La Constitución española de 1837 estuvo vigente hasta 1845 y en su artículo 2 se indicaba: Todos los españoles pueden imprimir y publicar libremente sus ideas sin previa censura, con sujeción a las leyes. La calificación de los delitos de imprenta corresponde exclusivamente a los jurados. 

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Anuncio en prensa 1841 de venta de biblias británicas

En nuestra ruta también veremos conventos: Las Salesas, edificio de estilo neoclásico en cuyo interior existen varios lienzos del pintor Vicente López Portaña y el Convento del Carmen con portada renacentista del siglo XVII.

Más adelante, se encuentra la iglesia de San Juan de Dios, hoy Museo Arqueológico Comarcal, donde guardan a la «Diablesa» o triunfo de la cruz obra del escultor  Nicolás de Bussy de 1695 que muestra una bola del mundo aplastando a la muerte y al diablo con pechos de mujer y alas, única figura del diablo que sale en procesión por España en Semana Santa los sábados Santos junto al «Caballero Cubierto» que tiene el privilegio de portar el estandarte de la procesión y se le permite no descubrirse en el templo. Para conocer más sobre cómo fue financiada la Diablesa leed esta entrada: La Diablesa, el censal y de Bussy 

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Junto al Museo Arqueológico se encuentra el Antiguo Hospital de San Juan de Dios, edificio del siglo XVI, hoy Biblioteca María Moliner.

Iglesia de Santiago Apóstol

La siguiente parada es la Iglesia de Santiago de estilo gótico donde, según una placa, los Reyes Católicos celebraron cortes en marzo 1488 procedentes de Villena y continuando luego hacia Murcia el 26 de abril y antes de tomar Granada. Los historiadores consideran que las cortes fueron realizadas en la Catedral de la ciudad y no en la iglesia de Santiago. En su portada, podremos ver los emblemas de los Reyes Católicos, escudos de los reinos y el águila de San Juan. El emblema de Isabel, el haz de flechas, referido a que una sola flecha es frágil pero unidas eran fuertes como las faces romanas. Y el yugo con los nudos gordianos de la leyenda de Alejandro Magno que Fernando adoptó y viene a indicar que tanto monta cortar que desatar. También, hay que intentar buscar a la lechuza, que solo «se ilumina» en los solsticios.

Iglesia de Santiago Orihuela siglo XV y con reformas de los siglos XVI – XVIII

Enfrente de esta Iglesia, veremos el Palacio de Rubalcava, edificio hoy público pero cerrado a la espera de que le llegue la «hora» de su rehabilitación. Continuando nuestro paseo llegaremos a la Iglesia de Monserrate santuario edificado sobre la cueva donde fue hallada la Virgen de Monserrat(e), patrona de la ciudad, bajo una campana que sonó durante tres días hasta que fue encontrada tras la reconquista cristiana. El templo actual es de 1750 y también está calificado como Bien de Interés Cultural (BIC) como las ya mencionadas Iglesia de Santiago, la de Las Santas Justa y Rufina, las Salesas, la Catedral, el Palacio Episcopal,  el Colegio Santo Domingo y el Castillo.

Testamentos y herencias en beneficio del alma

Como vemos en Orihuela existe una gran concentración de edificios religiosos que nos muestran el poder e influencia que la Iglesia ha poseído en la comarca de la Vega Baja del Segura, buena parte de ellos y de otras propiedades eclesiásticas derivan de la práctica cristiana de dejar en favor del alma bienes y propiedades a la Iglesia a través de la cuota pro anima obligatoria o voluntaria (según la época) para la realización de obras piadosas por la Iglesia en salvación del alma del difunto durante su viaje a la eternidad; tales disposiciones ya se reflejan en el derecho visigodo (Dum Inclita que la limitaba a un quinto), en  las Partidas o en los fueros de cada reino y luego en las compilaciones y el actual Código civil español de 1889 en su artículo 747 donde se establece:

«Si el testador dispusiere del todo o parte de sus bienes para sufragios y obras piadosas en beneficio de su alma, haciéndolo indeterminadamente y sin especificar su aplicación, los albaceas venderán los bienes y distribuirán su importe, dando la mitad al Diocesano para que lo destine a los indicados sufragios y a las atenciones y necesidades de la Iglesia, y la otra mitad al Gobernador civil correspondiente para los establecimientos benéficos del domicilio del difunto, y en su defecto, para los de la provincia»

Orihuela Atlante Español  ESPINALT Y GARCÍA, Bernardo.
Grabado de Orihuela. Atlante Español 1778-1795 ESPINALT Y GARCÍA, Bernardo.

A estos fines era importante (y lo sigue siendo) la redacción del oportuno testamento normalmente ante notario con las previsiones en cuanto al destino de los bienes y los herederos. Existían manuales referidos al arte de morir como Agonía del tránsito a la muerte de 1537 Alejo Venegas de Busto donde varios capítulos instruyen de como se debe realizar el testamento  o  Visita de enfermos y ejercicio santo de ayudar a bien morir año 1722 del franciscano Antonio Obiol donde se incluye un formulario breve para hacer los testamentos.

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«El protocolo de últimas voluntades  no era solo un acto del derecho privado destinado a regular la transmisión de propiedades, sino que, ante todo, representaba un acto religioso.» El Hombre Ante La Muerte de Philippe Ariès

… La ruta por Orihuela se puede completar con una visita al convento franciscano de Santa Ana de 1594, donde se encuentra la imagen de Ntro. Padre Jesús patrón de la ciudad y el  Cristo de la Agonía de Francisco  Salzillo y después ir al cercano  barrio de San Isidro y ver el museo al aire libre Murales de San Isidro homenaje de 1976 a Miguel Hernández donde artistas de toda España pintaron por las fachadas de las humildes viviendas y, desde hace unos años, hacia marzo principios de abril, coincidiendo con el aniversario de su muerte, los artistas vuelven a pasar varios días creando nuevos murales (actualmente unos 250). http://www.muralesmiguelhernandezorihuela.com/

Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre

Miguel Hernández. Poema sentado sobre los muertos. 1936

Lo que es seguro es que después de este breve pero intenso paseo no nos faltarán ganas de comer algún plato típico de Orihuela como arroces de conejo, de pescado, de los tres puñaos, clarico, de verduras con alcachofas, habas, pimiento, y, especialmente,  el arroz y costra. También el caldo con pelotas y cocido o el trigo picao, altabellacos,  los embutidos: morcilla negra, longaniza blanca, roja y de pascua, incluso, las tortas de sal, las empanadas,  y los pasteles de carne de hojaldre. Y lo mejor, después de unas buenas naranjas de la huerta,  los postres: tartas de almendra, de Santa Clara, monas de pascua, pasteles de gloria o tetas de monja, cordiales, zamarras, chatos, concejales, tocino de cielo, milhojas, tortas de calabaza, huesos de santo, gachas y arrope calabazate, almojábanas, toñas, rollos de anís o de huevo, pastafloras, yemas y caramelos gomosos. Todo esto lo podrás encontrar en los restaurantes, pastelerías u hornos, y especialmente, en Conventos como el de la Trinidad o San Juan.

Y es que ya lo decía Hans Christian Andersen en su libro Un viaje por España de 1862 a su paso por Orihuela:

«Llueva o no llueva, trigo en Orihuela … Admito haber visto los monumentales edificios de la villa, su grandioso Cuartel de Caballería, el Palacio del Arzobispo y la Catedral; mas no guardo el menor recuerdo de todo ello. En cambio la taberna donde comimos aquel día no la olvidaré jamás. El patio, las habitaciones, la cocina, la gente, todo era tan típicamente español como hubiéramos podido desear.»

Algunos sitios para comer:

El hotel Palacio de Tudemir  o el Casino, también cerca del juzgado, El Bar Casablanca en la zona del Ayuntamiento, el Bar Manolo en el puente viejo, El bar Casa Pepe en la zona de Plaza Nueva, más alejado del centro,  el bar Juani, en los andenes el bar Joaquín, el Tranvía para tapear, cafetería SamoaAgus gastrobar y en zona Santo Domingo el mesón el Rocío y el famoso Casa Corro con su comida tradicional o el bar Restaurante el Palmeral en el magnífico Palmeral de San Antón, uno de los más grandes de Europa.

Si necesitas quedarte a dormir en la zona centro encontrarás: hotel Palacio de Tudemir, en zona andenes:  hostal Rey Teodomiroapartamentos

Terminado nuestro paseo por el centro podremos continuar por el centro de la ciudad visitando otros rincones o reservar algún día para visitar la costa de Orihuela con sus 16 km de  playas y calas. En la zona de Orihuela costa puedes dormir en: Hotel Montepidra, Palmera Beach, Colinas golf

Palmeral de Orihuela

Más información de Orihuela y fuentes:

http://www.orihuelaturistica.es/

http://www.enorihuela.com/

Oriola vista desde el Puente de Rusia

Herencias en beneficio del alma (pdf)  Gregorio Canales y Remedios Muñoz. 2014

El “Santo Tomás” de Velázquez del Museo Diocesano de Orihuela. Javier Sánchez Portas.

La artillería del Estado de los Vélez. Antonio Gil Albarracín

Estudio Juicios de Paz en Orihuela 1836. Basilisa López

Libros recomendados